Tengo que dejar de decir que tengo depresión. No es depresión, es tristeza, angustia, melancolía...
Pero no es depresión. Desde los 18 años hasta ahora, he ido a 5 psicólogos y ninguno me diagnosticó con depresión ni con ansiedad. Sí he tenido momentos de bajones, de mucha mucha tristeza, deseos de dejar de vivir... también he tenido momentos de mucha ansiedad, nerviosismo, donde sentía que me faltaba el aire... Pero no tengo depresión ni ansiedad.
No debería dejar que emociones pasajeras me definan.
Y si hay quien lea esto, que se considere (o haya sido diagnosticado) con depresión y/o ansiedad, tampoco debe dejar que eso lo defina.
Ni vos ni yo somos eso. No somos emociones ni somos circunstancias.
Estamos en constante cambio.
Me considero una persona bastante optimista (aunque este blog demuestre lo contrario).
Aunque entradas pasadas haya escrito desde mis emociones más potentes (como lo es la tristeza), esa emoción pasó, cual tormenta potente, arrasando todo a su paso para un nuevo renacer, demostrando así que por más doloroso que haya sido el golpe, no me derrotó.
Volví a creer en el amor, en el amor de verdad.
Volví a intentarlo con una persona muy especial, desde un vínculo sano y más maduro.
Pero repitiendo el grave error de la distancia. ¿Cómo permití que esto volviera a suceder?
Obviamente no resultó. Y dolió... dolió mucho.
Pero aquí sigo,... viva.
La última vez que lo vi en persona, tuvimos una hermosa charla sobre qué era el amor, luego de haber visto "500 Días con ella"
Recostada en su pecho y con el presentimiento de que esa podría ser nuestra última vez charlando así, le pregunté si alguna vez había sufrido por amor así como lo hizo el personaje de la película.
Me dijo que no realmente... que después de cortar una relación, se sentía mal por unos días y luego seguía adelante como si nada.
Yo le volví a contar mi experiencia con el duelo que tuve con Ezequiel... Todo lo que sufrí tras dejarlo, pero que también seguí adelante y volví a confiar en el amor.
Le cuestioné a Tomi si realmente sabía lo que era el amor. Y no supo qué responderme.
Le aclaré que no me refería al sufrimiento como una demostración de amor. Si no una forma de hacer el duelo por alguien que te parece importante. Claramente todos hacemos el duelo de manera distinta y siempre dependiendo de cómo fue ese vínculo que nos unía.
Mi duelo por Ezequiel fue estar tirada en la cama por 4 días, sin comer y sin poder reírme. Hasta que simplemente al cuarto día me levanté y seguí adelante. Me costó, tuve días de bajones y aún seguía hablando con él. Al mes, había empezado terapia, lo bloqueé, tuve algunas recaídas con pensamientos suicidas que no llegaron a nada. A los 10 meses, cuando ya lo había superado, me vuelve a escribir, de un nuevo número, diciéndome que "ya estaba listo para aclararme las cosas". Me reí de la ironía y lo volví a bloquear. Nunca más supe de él y he sido feliz desde entonces.
Mi duelo por Tomi me está costando mucho más... Me está tomando varios días superarlo. Hasta hoy, han pasado 17 días desde que cortamos... Y si bien no me he quedado 4 días seguidos en la cama, sí he llorado muchísimo más. Al día siguiente que cortamos, me permití llorar todo lo que sintiera necesario. Ese día sí estuve acostada y llorando todo el día. Al día siguiente me obligué (mi papá me obligó) a salir a pasear con él. También lloré todo el día, aún estando en la calle y en el cine... pero menos que el día anterior. Y cada día lloraba pero menos que el día anterior.
Hasta que llegó el día 14 y decidí borrarlo de mis redes sociales. Y volví a llorar como el primer día. Cada canción, cada video que veía, me hacía llorar, ahora con la certeza que estaba decidiendo soltarlo.
Al día siguiente me escribió para saber cómo estaba. Le escribí un poco más, volviéndonos a agradecer por el tiempo vivido y soltándonos, aunque realmente no quisiéramos.
Aún duele. Irse, queriéndome quedar, fue de las cosas más difíciles que hice.
Ezequiel fue un adicto al engaño y a lastimar mujeres. Cuando te das cuenta de tu propio valor y de que no te mereces ese maltrato, soltarlo es un poco más fácil.
Tomi fue alguien que me dio su amor y atención hasta que ya no pudo sostenerlo.
Podría justificar la ruptura con muchos motivos... que se cansó de mí, que no tuvo más espacio en su vida para mí, que no superó la muerte de su padre, que la distancia era insostenible (y no haría ni dejaría que hagamos algo al respecto) o cualquier otro motivo... Pero aunque busque cualquier explicación (ya sea inventada o cierta) como aún es una ruptura reciente, me va a costar ver el panorama con claridad.
Sólo sé que, aunque todo fue hermoso hasta que ya no se pudo sostener más, ya debo soltarlo y seguir adelante, aunque no quiera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario