Siempre volvemos a los lugares donde alguna vez nos sentimos a gusto, cómodos, donde nos sentimos libres... Hoy vuelvo al BLOG.
Pasaron tantas cosas estos años... tantas cosas buenas y tantas malas (tantas más).
Tenía muchas ganas de escribir hoy (y desde hace mucho), y no sé si será la música instrumental que puse de fondo, o simplemente porque ya estoy colapsada, pero sea lo que sea, hoy volví. Y es tan agradable...
Antes de comenzar a escribir, estuve leyendo algunas entradas de este Blog, y no puedo creer el talento que tenía para transmitir mis sentimientos al lector; Y que, al leerlos hoy, pudiera volver a sentirlos en el presente, no sólo como recuerdos.
Pero dejemos de hablar del pasado; concentrémonos en el presente.
No sé si vale la pena hacer un resumen de todas las cosas que pasaron desde la última vez que escribí acá. Simplemente porque no me alcanzaría, hasta a mí me aburriría ir contando los hechos en orden. Ni que fueran tan importantes ahora... seguramente otro día podré escribirlas como historias aisladas.
Sin embargo, todo lo pasado, me marcó y me llevó a lo que soy hoy.
Se ve que siempre me encantó volver al pasado, aunque fuera un pasado que no me hiciese bien...
es por eso que volvió Ezequiel.
¿Cómo pasó? Simplemente la vida.
Estas semanas me estuve preguntando: ¿Para qué? ¿Por qué él regresó a mi vida? (porque claro, todo tiene un motivo, un porque en esta vida... ¿o no?)
Pensé que fue para movilizarme a madurar, a hacer algo diferente en mi vida, a salir de la casa de mis padres de una buena vez (ganas nunca me faltaron).
También pensé que pudo haber sido "una prueba de mi fe" para ver si yo "era fuerte" (idea muy absurda).
Una forma más "romántica" de pensarlo, también fue que él vino a recordarme cómo era sentirse enamorada, porque hacía años que no lo sentía... Creo que desde que él se fue. Lo voy a seguir repitiendo hasta que me muera: Él siempre será mi primer amor, la persona que me enseñó a amar y nunca pude (por ahora) amar a nadie como lo amé a él. (Terrible ¿no?)
Lo que me lamento en este mismo momento, es no haber re leído mi Blog cuando él me volvió a hablar a principio de este año (2018), porque si lo hubiese hecho, seguramente me hubiese costado más confiar en él, y hubiese sido más difícil dar el brazo a torcer.
Me lamento haberle entregado tanto... haberle entregado todo, porque ahora no me quedó nada, más que mi cáscara, mi superficialidad.
Y a la vez, hoy, a pesar de todo, siento paz... No sé por qué. Quizás por que por fin se cerró este capítulo, esta ida y vuelta que siempre tenía encerrado su nombre.
Es decir, me lamento y a la vez no. Porque por algo pasan las cosas... todavía no sé por qué pasó todo, pero quiero tranquilizarme pensando que existe una explicación que ahora desconozco.
Ayer le pedí que no volviera a escribirme ni a mandarme canciones, a menos que tuviera algo para decirme, (al menos que se disculpara), pero... no lo hizo.
Tal vez vuelva a hablarme, porque siempre vuelve, al igual que yo. Sigue siendo muy pronto todo, y a la vez, muy tarde.
Estoy decidida a seguir, sea como sea.
Soy una chica que suele hacer planes para todo, o por lo menos tenerlo pensado, pero por primera vez en mucho tiempo, me enfrento sin miedo a un futuro que desconozco. No sé qué va a pasar conmigo, no sé qué va a ser de mi corazón... Sólo sé, que todo va a estar bien. Por ahora, es cuestión de seguir mis planes a corto plazo (seguir estudiando la carrera que elegí y que amo, buscar un trabajo y mudarme de casa) que no es menor. El resto de las cosas se van a dar. Tal como la vida me trajo a Ezequiel de vuelta, ella misma se encargará de volvérmelo a traer (Y tal vez vuelva con otro nombre y en otro cuerpo)
Pasaron tantas cosas estos años... tantas cosas buenas y tantas malas (tantas más).
Tenía muchas ganas de escribir hoy (y desde hace mucho), y no sé si será la música instrumental que puse de fondo, o simplemente porque ya estoy colapsada, pero sea lo que sea, hoy volví. Y es tan agradable...
Antes de comenzar a escribir, estuve leyendo algunas entradas de este Blog, y no puedo creer el talento que tenía para transmitir mis sentimientos al lector; Y que, al leerlos hoy, pudiera volver a sentirlos en el presente, no sólo como recuerdos.
Pero dejemos de hablar del pasado; concentrémonos en el presente.
No sé si vale la pena hacer un resumen de todas las cosas que pasaron desde la última vez que escribí acá. Simplemente porque no me alcanzaría, hasta a mí me aburriría ir contando los hechos en orden. Ni que fueran tan importantes ahora... seguramente otro día podré escribirlas como historias aisladas.
Sin embargo, todo lo pasado, me marcó y me llevó a lo que soy hoy.
Se ve que siempre me encantó volver al pasado, aunque fuera un pasado que no me hiciese bien...
es por eso que volvió Ezequiel.
¿Cómo pasó? Simplemente la vida.
Estas semanas me estuve preguntando: ¿Para qué? ¿Por qué él regresó a mi vida? (porque claro, todo tiene un motivo, un porque en esta vida... ¿o no?)
Pensé que fue para movilizarme a madurar, a hacer algo diferente en mi vida, a salir de la casa de mis padres de una buena vez (ganas nunca me faltaron).
También pensé que pudo haber sido "una prueba de mi fe" para ver si yo "era fuerte" (idea muy absurda).
Una forma más "romántica" de pensarlo, también fue que él vino a recordarme cómo era sentirse enamorada, porque hacía años que no lo sentía... Creo que desde que él se fue. Lo voy a seguir repitiendo hasta que me muera: Él siempre será mi primer amor, la persona que me enseñó a amar y nunca pude (por ahora) amar a nadie como lo amé a él. (Terrible ¿no?)
Lo que me lamento en este mismo momento, es no haber re leído mi Blog cuando él me volvió a hablar a principio de este año (2018), porque si lo hubiese hecho, seguramente me hubiese costado más confiar en él, y hubiese sido más difícil dar el brazo a torcer.
Me lamento haberle entregado tanto... haberle entregado todo, porque ahora no me quedó nada, más que mi cáscara, mi superficialidad.
Y a la vez, hoy, a pesar de todo, siento paz... No sé por qué. Quizás por que por fin se cerró este capítulo, esta ida y vuelta que siempre tenía encerrado su nombre.
Es decir, me lamento y a la vez no. Porque por algo pasan las cosas... todavía no sé por qué pasó todo, pero quiero tranquilizarme pensando que existe una explicación que ahora desconozco.
Ayer le pedí que no volviera a escribirme ni a mandarme canciones, a menos que tuviera algo para decirme, (al menos que se disculpara), pero... no lo hizo.
Tal vez vuelva a hablarme, porque siempre vuelve, al igual que yo. Sigue siendo muy pronto todo, y a la vez, muy tarde.
Estoy decidida a seguir, sea como sea.
Soy una chica que suele hacer planes para todo, o por lo menos tenerlo pensado, pero por primera vez en mucho tiempo, me enfrento sin miedo a un futuro que desconozco. No sé qué va a pasar conmigo, no sé qué va a ser de mi corazón... Sólo sé, que todo va a estar bien. Por ahora, es cuestión de seguir mis planes a corto plazo (seguir estudiando la carrera que elegí y que amo, buscar un trabajo y mudarme de casa) que no es menor. El resto de las cosas se van a dar. Tal como la vida me trajo a Ezequiel de vuelta, ella misma se encargará de volvérmelo a traer (Y tal vez vuelva con otro nombre y en otro cuerpo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario