lunes, 16 de julio de 2012

Amiga perdida

El sueño aún no me vence, la siesta de la tarde me dio energías para seguir despierta un poco más.
Las vacaciones de invierno ya comenzaron y por lo que se ve, las pasaré sola. Mis amigos se han ido de vacaciones y otros ya no me quieren hablar.
Comenzarán a llover compromisos en mi agenda, pero no será lo mismo sin amigos.
El viernes es el día del amigo y aún no he hecho planes con nadie; creo que no pasaré de limpiar la casa.
Recuerdo cuando en esos días de invierno, habían semanas y semanas de preparación y ahorros para los regalos de mis amigas. Mi preocupación era armar planes para vernos y salir a caminar a algún lugar; ahora me encargo de planear que no descubran más de mis errores y cuidarme de cometer más.

No creía que podía ser posible, terminar así.
Pero no se preocupen, es normal en mí intentar dar lástima. Es otra de las características que odio de mí, y aún así no puedo quitármela. Sigo dando lástima por más que la que se haya equivocado sea yo.

El viernes la vi a Rocío. No pude evitar ponerme nerviosa en cuanto la vi desde lejos.
Las piernas comenzaron a temblarme y la respiración a tornarse agitada. Tenía que respirar profundamente para no morirme.
Su cabello estaba tan hermoso como siempre: lacio, sedoso y brillante, con ese corte característico de ella.
Tan negro como el carbón... me daban ganas de acariciarlo.
Intenté saludarla, pero dio un paso hacia atrás. Me sentí derrotada una vez más.
Como si el que no quiera hablar no es castigo suficiente, ahora le agregó el no querer saludarme. Me hizo trizas.


No sé si los siguientes acontecimientos que voy a mencionar tendrán que ver a mi cambio de animo, pero seguro ayudaron;
Ese viernes había dos actos en la escuela: uno en el turno de la mañana y otro en el turno noche.
El vicedirector  de la mañana me había prometido que iba a poder cantar en el acto, pero en cuanto comenzó, me dijo que no había tiempo para mí.
En el turno noche me dijeron que se había suspendido.

A todo eso, se le sumaron las actitudes desalentadoras de Rocío y un comentario de uno de mis compañeros de informática de que "ella jamás me volvería a hablar", lo que hicieron que tuviera una recaída: tuve un pico de depresión y en la noche me corté.


Intenté evitarlo; le pedí a un amigo que me compara chocolates. Comí y me sentí mejor por un momento, pero cuando llegué a casa, pues, sentí el peso del aire sobre mí y no logré evadir la salida de cortarme la muñeca izquierda.
Mi amigo me preguntó si estaba bien y le escribí maso menos esto para explicarle:

  • es algo psicológico q se transforma en algo físico. No lo enenderías x completo xq no lo sentís
  • es como si el aire se volviese cada vez más denso
  • como si aumentara la humedad. 
    • y no me gusa sentirme así
    • es como si las defensas me bajaran
      no, en realidad si me bajan las defensas de verdad y necesito chocolate.
      Me empecé a sentir así cuando la vi a ella. Primero me sentía como nerviosa, el corazón me empezó a latir más fuerte, me costaba respirar. 
      Después me calmé pero cuando se fue.... no sé. sentí q... no sé cómo describirlo...como si ella se hubiese llevado algo vital de mi cuerpo, la mitad de mi pulmón o mis defensas o algo.

 No pude explicarlo mejor que eso. Así es como me siento mayormente cuando me deprimo seriamente.

Una vez más dando lástima,...qué sorpresa.
No le hagan caso a esta entrada, es sólo otro método de descarga.
Ya voy a encontrar la manera de dejar de dar lástima y comenzar a sentirme mejor.


http://www.youtube.com/watch?v=2GhF2mPKnDg&feature=related

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