Hoy perdí la razón... Eso de que soy media loca no es novedad. Pero no perdía exageradamente la razón hace mucho como me pasó hoy.
Ocurrió en el colegio; Mis instintos asesinos se encendieron en cuanto oí que Wanda (de quien hablé en la entrada del siguiente enlace http://elraromundodemimente.blogspot.com.ar/2011/07/nunca-le-desees-el-mal-nadie.html ) estaba ensayando para cantar en el acto de la escuela.
No puedo, simplemente no puedo estar cerca de ella. Su esencia llena mis pulmones de odio.
Había hablado con el vicedirector de la escuela para que yo también pudiera cantar en el acto. Dijo que no me había llamado a mí porque soy la escolta de la bandera Nacional, y no iba a poder estar en la bandera y a la vez cantando.
Le corregí: la bandera sólo está presente durante el himno, y no durante el acto.
Entonces me dijo que podría cantar, pero tenía que hablar con Wanda, quien era la que estaba ensayando en la Biblioteca, y así cantar con ella. He ahí la causa de mi rabia.
Me acerqué a la Biblioteca, pero no pude acercarme a menos de 5 metros de ella. No podía... me volví para pedirle a uno de mis compañeros que fuese a hablar con ella por mí, pero no quiso, era demasiado tímido.
Demostré una completa locura frente a mis compañeros de salón, intentando descargar todo mi rencor. Golpeé la puerta, arañé mis uñas contra la pared... definitivamente tenía que calmarme antes de poder hablar. Sentía que el calor subía hacía mi cara, pero no me puse colorada.
Inclusive quedé como una orgullosa, creída y egocéntrica al decir el motivo por el que quería cantar... (además de competir).
De verdad soy una exagerada, y odio serlo. Lo odio, mucho más que a Wanda.
Ocurrió en el colegio; Mis instintos asesinos se encendieron en cuanto oí que Wanda (de quien hablé en la entrada del siguiente enlace http://elraromundodemimente.blogspot.com.ar/2011/07/nunca-le-desees-el-mal-nadie.html ) estaba ensayando para cantar en el acto de la escuela.
No puedo, simplemente no puedo estar cerca de ella. Su esencia llena mis pulmones de odio.
Había hablado con el vicedirector de la escuela para que yo también pudiera cantar en el acto. Dijo que no me había llamado a mí porque soy la escolta de la bandera Nacional, y no iba a poder estar en la bandera y a la vez cantando.
Le corregí: la bandera sólo está presente durante el himno, y no durante el acto.
Entonces me dijo que podría cantar, pero tenía que hablar con Wanda, quien era la que estaba ensayando en la Biblioteca, y así cantar con ella. He ahí la causa de mi rabia.
Me acerqué a la Biblioteca, pero no pude acercarme a menos de 5 metros de ella. No podía... me volví para pedirle a uno de mis compañeros que fuese a hablar con ella por mí, pero no quiso, era demasiado tímido.
Demostré una completa locura frente a mis compañeros de salón, intentando descargar todo mi rencor. Golpeé la puerta, arañé mis uñas contra la pared... definitivamente tenía que calmarme antes de poder hablar. Sentía que el calor subía hacía mi cara, pero no me puse colorada.
Inclusive quedé como una orgullosa, creída y egocéntrica al decir el motivo por el que quería cantar... (además de competir).
De verdad soy una exagerada, y odio serlo. Lo odio, mucho más que a Wanda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario