miércoles, 11 de enero de 2012

No puedo siquiera pensar

Son las tres y cuarto de la madrugada y aún sigo conectada a Internet, aún después de decirle a mi padre que iba a dormirme temprano.

Okay, estoy enloquecida. Por las noches soy muy reflexiva, pero mayormente me guardo mis conclusiones alocadas. Esta vez no quiero que pase eso, voy a intentar expresar lo que está volando en mi cabeza, lo cual va a ser difícil porque son miles de ideas,... bueno, exagero un poco. No son miles, sino que son varias.
Además, no son pensamientos fijos, son criaturas imaginarias que crea mi mente; criaturas inexistentes para el mundo exterior. Volando por toda mi cabeza e intentando resolver problemas internos.

Siempre yo con mi cabecita tan alocada. Creo que si Marcos conociera de verdad lo que existe en mi cabeza, nunca más me diría que soy una piba que piensa poco.
O sea, mi mente funciona de una forma muy particular. Y tiene sus cosas buenas y malas... pero mayormente me juega en contra, pues eso es lo que hace: JUGAR. Mi mente juega, me juega bromas, me hace ir de acá para allá sin motivo alguno.

Mi cabeza piensa demasiado, y por eso es que siempre intento aplacarla. Intentar callar a mi conciencia y apagar todos los motores que existan dentro de mí, para no tener que pensar y no seguir torturándome así.

Sin embargo, también no pensar en malo. Porque así me va siempre: no pienso antes de hablar, de actuar... y las cosas mayormente terminan medio como mal... y a veces medio como bien, porque el corazón alguna vez le tiene que atinar a las decisiones que toma.

Soy impulsiva precisamente por eso. Mi corazón es impulsivo y no piensa en las consecuencias... y bueno, para eso está la mente, para pensar, y el corazón para sentir.

Pero creo que tanto hablar de mis órganos me hizo tener más hambre, y la idea es olvidar que no cené. Tendría que ir a dormir, pero no quiero... estoy hablando con Rocio.   Sí, otro personaje que se suma a mi vida, o como ella bien lo llama, a mi "libro"... un libro en el cual soy la protagonista. Y bueno, todo el mundo tiene su historia. Cada persona es un mundo, con diferentes historias para contar.

Y yo ya estoy armando la mía... aunque creo que muchos capítulos de mi vida que ocurrieron en el 2010 se van a repetir. Siento que sí.
Pues, ahí va mi mente acallada por la droga llamada "Internet", "Libros" y "Amistades", a tomar decisiones sin pensar demasiado. Como un ciego que, a tientas, llega a la entrada de su baño.

Es difícil, porque a pesar de que yo no actúe con respecto a nada,  lo imagino, y seguro Dios me va a castigar por ello.
Sí, las cosas son así con Dios. TODO es pecado, incluso pensar. Y a pesar de que yo no lo hago con demasiada frecuencia, (lo aclaro de nuevo: para no tener que torturarme), Dios también te castiga por el deseo de tu corazón... Y si la cosa va así, ya estoy bien muerta en el infierno.

2 comentarios:

Mair dijo...

Me alegró leer tu comentario y volver a tener noticias tuyas después de tanto tiempo(:
Espero que hayas tenido un buen comienzo de año!
Seguimos en contacto ^^

@errecrux dijo...

Es re contra normal mentirle a tus viejos con cosas como ésas, y más quedarte viciando. JAJ
Pero bueno, si tu Dios dice que eso está mal, no hay con qué darle. Beso Vero (: