Un día especial, un amigo que de cumpleaños estaba....
Un brebaje mágico que me ayudó a olvidar.
Y él, él estaba ahí cerca. No lo podía ver, no lo soportaba.
No podían dejarme sola con él, ...sentía que el piso se caía si me quedaba a su lado.
Creo que tu sonrisa equivalía a una lágrima mía,
¿Qué pasó con nuestra supuesta amistad? ¿Cómo ocurrió el que ahora yo quiera tu mal?
Es que ya no soporto verte, no puedo, simplemente no lo logro.
Me invade una furia ciega cada vez que lo intento, pues verte para mí era como un premio. Un premio que no me merecía, cuando en realidad ahora me doy cuenta de que el premio siempre fui yo.
No me mereces, ni como amiga, ni como novia, ni como nada.
¿Cómo pude ser tan ciega?
Es que, normalmente me pasa, de convertirme en una enferma mental ciega cuando me enamoro.
Y no me doy cuenta de las cosas, no me doy cuenta de la realidad,...igual ¿Qué es la realidad?
¿La realidad no es lo que la mayoría piensa? Bueno, entonces ¿Por qué todos pensaban que lo mío y lo de él iba funcionar, que haríamos re linda pareja?
No fue así. Esa no era una realidad. Era algo que todos querían, en especial yo...
No quería estar sola, cualquier cosa es mejor que estar sola. Y justo me tuve que topar con una cosa como vos. Sí, ahora sos una cosa, porque no tenés sentimientos, no reaccionás, no reís, sólo sabes llorar... llorar por quién sabe qué cosa.
Sos un loco, un loco lindo, pero un loco al final. Y yo quiero tener a alguien normal para que la anormal en la pareja sea yo. No quiero fingir cordura mientras mi novio es un demente. La demente acá soy yo.
Pero ya no importa.
El oportuno momento llegó, un momento clave para olvidarte; Beber la copa del olvido con forma de botella sirvió para desligarme.
Me confirmaste que mi estado no te importó absolutamente nada, mandándome un mensaje de texto muchas horas después. Me echaste la culpa de haberte peleado con nuestro amigo en común, y yo inocentemente te creí por un momento.
De todas formas, ya sabía que mi existencia te importaba poco y nada... pero todavía no me cierra el por qué me ilusionaste, por qué me mentiste en la cara, diciéndome dulcemente que yo te gustaba.
No lo entiendo, y creo que no lo voy a entender nunca porque vos y yo... estamos muertos el uno para el otro.


1 comentario:
Es re contra dificil entender a las personas, no ? Más cuando nos enceguecen con sus deslumbrantes caritas. Que ganas de pegarles. Pero coso, como es, hay veces queno podemos lograr el efecto que esas personas tienen misteriosamente ejercido sobre nosotros, y es como que ni siquiera se dan cuenta. Entonces hacen mal, nos hacen mierda mientras felizmente se rien con cara de idiotas. Pero todo tiene un límite y es donde el elástico o la cinta amarilla de la escena del crimen no puede correrse más. Es ahí cuando hay que bajar la mirada y seguir, doblar, o empezar a correr. Por qué que hay de bueno en que nos haga mal ?
Un re kisso con limón. Erre.
PD: Matarlos no está mal.
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