miércoles, 24 de noviembre de 2010

De nada sirve llorar...


No saben lo difícil que es conllevar esto.
Al hablar con mamá me sentí más segura, igual que con José. Me hicieron sentir que tenía oportunidad de mejorar, de arreglar las cosas… me dieron esperanza. Pero hablar con papá el lunes a la noche, me las destrozaron.
Debe ser su forma de decir las cosas, o las palabras que usó; lo que sea que haya sido, me desanimó.
Y un detonante fue el ir con mamá a Once para comprar los materiales para “mi negocio”. (Por si no sabían: hago flores de goma Eva y las vendo).
Pasaba por los negocios de souvenires y me quedaba observando las vidrieras. En los primeros momentos en que los que miraba, me daba una nostalgia terrible que no me dejaba hablar.
Por dentro luchaba para que no me viniera ningún bajón, pero era demasiado tarde. Me di cuenta cuando pasaba por los reflejos de las vidrieras y espejos y miraba mi expresión involuntaria: triste, preocupada.
Deseaba tanto poder quedarme con 15 años para siempre, poder tener de nuevo mi vestido de quince y vivir en la fiesta toda la vida. Ahí era el momento perfecto de mi vida, mucho antes de comenzar con todos los problemas que me ocasioné y me ocasionaron. En ese salón estaban mis familiares más queridos, mis amigos más cercanos, no hubo personas como rellenos. Todos estuvieron allí por una razón importante.
Ahora me siento horrible.

Estoy mal. Volví a perder el apetito, pero no porque yo quise. Es por la depresión. Mamá entiende, por eso dejó que no comiera en la noche y que comiera poco en el almuerzo. Simplemente porque no tenía hambre. Pero papá no comprende eso, no deja que me salteé nada, incluso me agrega más horas para comer.
Si como me voy a poner más mal de lo que estoy, psicológica y físicamente.
Hay una enfermedad llamada “psicosomática”, quizás la conozcan.
Desde aquella vez que me enfermé por un asuntito muy grave con Ezequiel, sufro de esa enfermedad. Cuando pienso demasiado en algo que me hace mal, cuando me martirio la cabeza analizando, sacando conclusiones… en resumen: poniéndome muy depresiva, mi cuerpo lo sufre de forma natural: fiebre, vómitos… de todo. Y eso ocurre (según la explicación que una vez papá me dio) por los jugos que libera el cerebro al preocuparse, inquietarse, deprimirse; ese jugo es ácido y eso afecta a los demás órganos y funcionan mal.

Ese es mi problema: cuando estoy mal, cuando me pasa algo, me encierro en mi misma y no confío en nadie para que me ayude… en realidad, no es que no confíe, si no que no cuento qué me pasa, no lo digo, entonces nadie sabe el porqué estoy así. A simple vista todos se dan cuenta de que algo malo me pasa, pero como eso me pasaba muy seguido, muchos no me dan importancia cuando me ven mal.

Quiero llorar. Extraño muchas cosas de mi pasado:
Mi niñez, mis 15 años, Ezequiel... sobre todo a este último.
Muchas de mis cosas buenas permanecieron en él, pero cuando se fue, se llevó todo lo buena de mí; mi felicidad, mi amor, mis ganas de vivir, mis esperanzas, mis sueños y mis deseos de seguir adelante.

No hay maquina del tiempo,
no hay liqui-paper que borre el marcador permanente,
no existe goma que borre este lapíz... Así que no sirve lamentarse.

"Tú puedes reír
mientras yo lloro por ti
tú vas por ahí
mientras yo no me levanto harto de extrañarte tanto tanto

Tú vives sin mi
mientras yo muero por ti
y tú puedes seguir
mientras yo no me la acabo me dejaste solo y destrozado

Me tengo que acostumbrar
a un mundo donde no estás,
sin ti,debo seguir aunque no quiera,
creo que ya no hay otra manera
sin ti debo seguir
aunque seas tú la vida entera
creo que ya no hay otra manera."

1 comentario:

Carla Natalí dijo...

Te cuento un secreto. Como dice el papá de stuart little, el arcoiris aparece solo después de la tormenta u.u Siempre van a haber tiempos mejores, peores, no tanto. Y los no tanto son los de relleno, de esos que ni te acordás que viviste. Los malos sirven para ganar cierta sabiduría en la vida, y los buenos sirven para recordarlos FELIZMENTE, y vivirlos al máximo en el momento. Vas a ver que es medio proporcional la cosa; cuanto mejor estuvieron las cuestiones, quiere decir que hay una probabilidad de que lo que se viene no está taan bueno, pero esa felicidad que ganaste antes es lo que te ayuda a que no te hundas en lo que viene. Imaginate si tenes 3 años seguidos de puras cosas malas, nnaaaa.. la vida se divide bien. Y si ahora estás mal, quedate tranquila que lo que se viene va estar mucho, pero muchisimo mejor. aspira a eso ;D, haceme caso. Y cuando llegue ese tiempo, acordate de mi :D