martes, 15 de mayo de 2012

Sólo un susto

Habíamos viajado en 3 colectivos diferentes.
Era una ruta que no tomábamos usualmente para ir a la casa de mi abuela.
Pero las cosas se habían dado así; teníamos que hacer una parada en Liniers para comprarle un regalo por el día de las madres a mi abuela.
En Argentina el día de la madre es en octubre. En otros países es hoy.
Y mis abuelos son peruanos. Mi papá también.

Después de un apretado viaje, llegamos una hora después de lo previsto a lo de mi abuela.
Muy por lo pronto, comenzó una discusión.
Eran mi prima y mi tía, gritandose entre sí por la posible convivencia con su novio. Mi prima estaba que moría.
Amenazaba con irse de casa si no la dejaban ver a su novio más seguido.
Mi tía llevaba razón en muchos de sus argumentos que mencionaba. Mas nadie estaba de acuerdo con el tono de voz que estaba empleando. Demasiado alto para mis oídos.

Me retiré a la habitación de arriba, donde estaba la computadora.
A los 10 minutos, mi prima sube a verme y me informa que mi mamá estaba descompuesta.

Bajé las escaleras y mi mamá estaba sudando frío. Pálida como papel, mirando hacia el techo, intentando no marearse más.
Mi papá le dio una bendición de salud y a los minutos la acompañamos al baño.

Estuvo vomitando por largo rato; la sostuve en todo momento. Aunque a veces nos turnábamos con papá.
No paraba de llorar y repetir "Señor, ayúdame... no me quiero sentir así"
Me destrozaba cada una de sus palabras y su llanto.
Al final, se acostó a dormir.

Se hicieron las 10 de la noche; mamá estaba un poco mejor. Al menos podía pararse.
 Tuvimos que llamar un remis para volver a casa.
Nos cobró bastante dinero... y sí, no había caso, no había otra manera más segura para llevar a mamá a casa.

Me preocupé por ella... Temí por su vida...
Siempre que le da una enfermedad así de fuerte, pienso en la posibilidad de quedarme sin ella y de cuán difícil sería mi vida si no estuviera... En realidad, difícil para los dos, para papá y para mí.
Él no está acostumbrado a hacer cosas de la casa, me recaería toda la responsabilidad de mamá.
No es que sea vaga, ni irresponsable... simplemente me siento muy cómoda con la vida que estoy llevando, tan sencilla.

Ahora sólo resta cuidarla.

1 comentario:

Reinhardt Langerhans dijo...

Bueno, si me permite vuestra merced comentarle [aunque técnicamente, ya lo hago xD], pasa que el apego genera sufrimiento u.u Ya lo decía Siddharta Gautama [alias "Buda"] en sus sabias palabras.

Creerás que esto es propaganda budista, y estás en lo correcto xD Realmente, te invito a considerar las enseñanzas de este señor que vivió hace mucho tiempo :P Te aseguro, son bastante prácticas :D

Por ejemplo, te puedes ahorrar bastantes penas y sufrimientos [no creo posible erradicarlos todos aún] pensando en que si te apegas a alguien de una forma muy dependiente (porque admitámoslo, dependemos de nuestros padres al menos en el plano emocional), saldrás herida.

Quiere, ama a los que te rodean... pero no dependas de nadie. Acepta que en esta vida verás rostros ir y venirse y bueno, tú también te irás en un punto.

Así que mientras en vida, ¡ama, ama! Y no sientas pena, que las lágrimas te impedirán hacer felices a los que te rodean.
Y no digo que sea malo llorar o sentirse triste (tiene, incluso, su buen toque estarlo), pero creo que tener la misión filántropa de hacer felices a los demás, es una de las más altas a las cuales un humano puede aspirar n.n

He escrito.

¡Saludos desde México! n.n
Pásala genial y nos estamos leyendo.