Y hace unas semanas volví de un campamento de la iglesia que me cambió. O mejor dicho, me hizo descubrir quién era yo misma.
Tal vez se llame madurar, o tal vez simplemente "crecer". No sé que fue, pero soy yo misma, y estoy cómoda así como soy ahora.
Deshice todas esas cosas que de mí no me gustaban.
Me volvieron un poco más fuerte para enfrentar las cosas que normalmente me duelen.
Y soy más feliz que nunca.
Y eso es lo que nos va a calificar como personas.
Gané muchos amigos en este campamento llamado EFY (Especialmente para la Juventud)
Pero amigos de verdad!
Fue algo muy espiritual; fue algo que no cualquiera entendería.
El objetivo del EFY era crear un ambiente de revelación. Y es por eso que muchos descubrieron su verdadera identidad, el porqué de la vida y logramos ponernos metas eternas y temporales.
Sinceramente fue genial.
2 comentarios:
Tu alegría contagia :D que bien!
Yo también participe en algún campamento de la iglesia. Era muy entretenido aparte de la playa, los juegos, tenía aún la fe viva en mí. Entiendo como debes sentirte ya que también, luego de un campamento, llegué reforzado a mi casa. Muy buenas esas experiencias.
Saludos!
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