miércoles, 15 de junio de 2011

Cantar es para los sanos

Me cuesta escribir, tanto acá, como en mi diario personal...¿Por qué? ¿Será que volví a mezclar las ideas en mi cabeza? Quizás nunca las ordené y siguen tan dispersas como siempre...
La cosa es que mis desordenes de muchas cosas dentro de mí, estallan con regularidad. Por lo menos así lo hicieron estas últimas semanas.
Según el Director de la escuela, soy una persona violenta. Me descubrió vengándome de un ex compañero, quien me había estado molestando en el recreo.
Mamá fue citada a hablar con mi preceptora para el lunes; Gracias a ella, mi adorable preceptora Elisa, salí sana y salva. No me mandaron ninguna nota en el cuaderno de comunicados ni en el de actas ni nada por el estilo. Ni tampoco en casa... (Además, este asunto sólo fue una exageración por parte del director)

Otro asunto:
Tengo que fingir que estoy bien y completamente cuerda cuando hablo con Gonzalo, simplemente porque no me siento cómoda siendo enteramente sincera con él, me siento más loca de lo que soy si le cuento mis verdaderos estados de ánimos.
Quedamos   Quedé en que tomaríamos un poco de distancia, porque no quería enamorarme... Pero la terrible verdad es que...
admití por fin en mi interior que soy una completa demente VENGATIVA. 
Porque desde que me lastimaron, hago sufrir a los chicos que se acercan a mí  a quienes me acerco.
No sé si es intencional o no, pero lo hago.

Me canso rápido de los chicos. Gonzalo no iba a ser una excepción, lo supe desde el principio... Esa eterna pregunta mía que nunca puedo responder: "¿Por qué lo hago?"

¿Por qué lo hago si ya sé desde el comienzo que todo va a caer?

Es masomenos lo mismo que nos preguntamos todos (o por lo menos yo) cuando realizamos nuestras tareas: "¿Para qué me levanto, si voy a volver a acostarme?; ¿Por qué comemos, si voy a desecharlo en el baño? ¿Por qué vivo si después voy a morir?"

Debería arrancarme el corazón para dejar de sentir,... Pero sin emoción, no se puede cantar.
Entonces, mejor me arranco la mente, o por lo menos la locura... Porque los cohibidos no cantan, no pueden. Pues en su cabeza se repite una y otra vez: NO PUEDO, NO PUEDO, NO PUEDO....
No quiero cohibirme más, quiero cantar, cantar y nada más. Lo locos no cantan. Los traumados no cantan. Yo no debería cantar, pero aún así lo hago. Me pongo las pilas para superar (esquivar) mis miedos y lo hago; CANTO. 

es lo que me hace más fácil: el canto y el aplauso.

3 comentarios:

Mair dijo...

Coincido contigo en lo de los chicos -.-' Desde que esa vez me hicieron daño me muestro mucho más fría, pasota y esas cosas con los chicos. También me canso de ellos, como no quiero sufrir, en el momento en el que veo que la cosa va "demasiado bien" o se hacen los duros, paso a otro jajaja.
¿Qué nos pasará? ¿Tendremos remedio? Jajajaja, si lo descubres mantenme informada, ¿eh? (;

Un besito ^^

Anónimo dijo...

Siempre que algo nos lastima, cuando nos encontramos en la misma situacion, desconfiamos... El que se quema con leche ve una vaca y llora no?.
Lo mejor que se puede hacer es seguir cantando, esperando que todo mejore, y rápido...
saludos!

Francisco Javier dijo...

Que forma tan particular de escribir, es como un diario no?

Es la sensacion queme ha dado, una lucha entre tu otro ser y tu, por Gonzalo, diciendo lo que esta bien y lo que no, en fin, que me ha gustado mucho, tu entrada, un besazo.