viernes, 12 de noviembre de 2010

Hoy me despido de todo, todo lo que me hizo mal

Ver la vida diferente, me ayudó a que me duelan menos las cosas que pasan cotidianamente, las cuales me ponían profunda, sencible y por lo tanto, muy debil.
Ahora, simplemente me rio y sin darme cuenta, lo olvido.

Estos días que estuve sin hacer nada (mentira, sí tengo cosas para hacer)
me fui a andar en bicicleta por el barrio. Pero la idea de andar por lugares que frecuento casi todos los días me aburrió... que horror ¿Ir a la plaza, donde están todos esos nenitos jugueteando con las bonbuchas de agua? De seguro que me tiran alguna...

¿Ir por donde está toda la gente comprando y todas las lineas de colectivos? Nooo! detesto tener que frenar a cada rato porque se me cruza un colectivo. Mira si me pisa alguno, después van a tener que pagar la vistoria del juicio que mis padres les harían... No, ¿Para qué tanto quilombo?
Mejor les ahorro todo el tramite.
Me fui lejos.

No puedo darles un ejemplo de distancia porque muchos no conocen mi Barrio.
Mmm Quizás... un ejemplo.
¿Cuánto es desde la Casa Rosada hasta La Boca?
Ayer al volver a casa tarde, mamá me retó, pero aún peor cuando le dije súper risueña que había ido en bici hasta San Justo. (Lugar que queda a muchos kilometros después de una ruta muy grande).
Claro, como para no preocuparse. Casi me pisa un camion a la ida, y a la vuelta una camioneta... (Sólo exagero con eso).

Cuando pasó todo el apuro de la ruta, me calmé y comencé a andar más tranquila por cualquier cuadra y a mirar a los costados, a admirar todo lo que me rodeaba (Por supuesto que con cuidado de no comerme algún auto estacionado por mirar a otro lado, jaja)
Es hermoso andar tranquila por las calles menos transitadas. Descubrí muchos barrios y casas bonitas. Duplex y casa antiguas.
Observé la vida de otra forma.
"Mejor lento que parado"
Lo malo es que (siempre tiene que haber un lado malo) después de esta etapa de felicidad, algún pico de tristeza vendrá...
Y efectivamente pasó hoy. Bue, no realmente.
Creo que voy por buen camino, porque los comentarios hirientes de Marcos me importaron sólo por dos minutos, después los olvidé. Como dije al principio...
Ah, entonces no veo que tenga una recaida de depresión. Mejor, buenisimo.
Qué bien que me siento por Dios!
Todo es cuestión de actitud!

2 comentarios:

Gerardo Espinoza dijo...

Me encantaría dar paseos como tú o expresar las muchas cosas que siento pero, ni sé manejar bici ni el trabajo me permite escribir tanto como quisiera. Gracias por visitar y espero leer más post tuyos esta noche antes de dormir.
Saludos...

Carla Natalí dijo...

Es lo más andar en bici sola, creo que, aparte de panchear en una hamaca paraguaya, es lo que más te abre la mente. Me parece que un día de estos te copio la idea y me voy a dar vueltas por el templito en construcción, :) te quiero mucho verolinda ^^