Tal vez debería ir a un obispo, a una iglesia, o a mis padres...pero no. Recurro a una página Web para desahogarme, y confesar...
Pero ¿Qué más necesito decir?
¿Qué intento matarme con pastillas?
¿Qué quiero morir igual que mi abuelo? ¿Ahogando me con mi propia sangre?
¿Quemando mi interior con bayaspirinas y bicarbonato?
¿Es eso lo que quieren leer?
Pues sí, así es.
Y sea quien sea que visite esta página, (porqué sé que lo hacen, por el "marcador de visitas")
disfrute el lector de mi desgracia. De mi propia desgracia que yo misma me condené.
Yo misma decido si seguir, o no seguir.
Y no echemos le culpas a nadie. Ni a mis padres; que aun con sus limites, (limites que ningún otro padre pondría a sus hijos) me sofocan, pero me quieren.
Ni echarle culpas a mi ex-mejor amiga Mel, quien me quitó a quien más amaba (y aun sigo queriendo) en el mundo. Ni aun con sus mil y un asotes, y cuchilladas por la espalda que me dio, siendo todavía amigas.
Ni a la soledad, ni al dolor mental y emocional que me causan los sucesos que veo todos los días.
No. Son cosas mías. Son situaciones que me coloco yo misma. Masoquismo puro.
Sentarse frente a una pareja feliz, besuqueando se.
Mirar Luna Nueva en la Pc, una y otra vez, repitiendo la escena en la que Edward abandona a Bella.
Cortarme la piel con el filo de un saca puntas, marcándome las iniciales del único chico que (hasta ahora) pude amar con mayor intensidad. (y al único que hasta ahora, pude amar). (Ezequiel)
Quemando las heridas con un destornillador pasado por fuego.
Tomándome fotos en plena oscuridad, llorando.
Y luego, tirando la cámara al suelo, despacio. Como arrojando rocío de especias sobre la comida...
Golpeando la puerta de mi habitación, una y mil veces.
Y escuchando los gritos de mis padres detrás.
¿Porqué tengo que hacerles esto? ¿Porqué tengo que seguir lastimando los?
Haciéndoles la vida imposible, casi causándoles infartos. Y dejándolos afónicos de tanto gritar.
Tengo una manera más rápida de terminar con todo, con los problemas terrenales, y con mi vida. Es solo que por cobardía no lo hago.
Hay que tener valor para quitar vidas. En especial, la de uno mismo.
Si tomo unas cuantas pastillas de la presión, (una de las tantas q mis padres tienen en la cocina) mi presión arterial aumentaría. Y moriría.
O, si sala mal, quedaría invalida.
¿Qué es peor que te salga mal tu propio suicidio? Pues, que deje secuelas.

Pero ¿Qué más necesito decir?
¿Qué intento matarme con pastillas?
¿Qué quiero morir igual que mi abuelo? ¿Ahogando me con mi propia sangre?
¿Quemando mi interior con bayaspirinas y bicarbonato?
¿Es eso lo que quieren leer?
Pues sí, así es.
Y sea quien sea que visite esta página, (porqué sé que lo hacen, por el "marcador de visitas")
disfrute el lector de mi desgracia. De mi propia desgracia que yo misma me condené.
Yo misma decido si seguir, o no seguir.
Y no echemos le culpas a nadie. Ni a mis padres; que aun con sus limites, (limites que ningún otro padre pondría a sus hijos) me sofocan, pero me quieren.
Ni echarle culpas a mi ex-mejor amiga Mel, quien me quitó a quien más amaba (y aun sigo queriendo) en el mundo. Ni aun con sus mil y un asotes, y cuchilladas por la espalda que me dio, siendo todavía amigas.
Ni a la soledad, ni al dolor mental y emocional que me causan los sucesos que veo todos los días.
No. Son cosas mías. Son situaciones que me coloco yo misma. Masoquismo puro.
Sentarse frente a una pareja feliz, besuqueando se.
Mirar Luna Nueva en la Pc, una y otra vez, repitiendo la escena en la que Edward abandona a Bella.
Cortarme la piel con el filo de un saca puntas, marcándome las iniciales del único chico que (hasta ahora) pude amar con mayor intensidad. (y al único que hasta ahora, pude amar). (Ezequiel)
Quemando las heridas con un destornillador pasado por fuego.
Tomándome fotos en plena oscuridad, llorando.
Y luego, tirando la cámara al suelo, despacio. Como arrojando rocío de especias sobre la comida...
Golpeando la puerta de mi habitación, una y mil veces.
Y escuchando los gritos de mis padres detrás.
¿Porqué tengo que hacerles esto? ¿Porqué tengo que seguir lastimando los?
Haciéndoles la vida imposible, casi causándoles infartos. Y dejándolos afónicos de tanto gritar.
Tengo una manera más rápida de terminar con todo, con los problemas terrenales, y con mi vida. Es solo que por cobardía no lo hago.
Hay que tener valor para quitar vidas. En especial, la de uno mismo.
Si tomo unas cuantas pastillas de la presión, (una de las tantas q mis padres tienen en la cocina) mi presión arterial aumentaría. Y moriría.
O, si sala mal, quedaría invalida.
¿Qué es peor que te salga mal tu propio suicidio? Pues, que deje secuelas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario